Un día esperándote, bajé a la sala y me encontré con nada que hacer, para luego darme cuenta que solo había bajado para mirar por la ventana y así verte llegar; acto que repetí varias veces. Ese día, estando a tu lado supliqué: ¡Tiempo, detente cuando estoy con él!. Ese día, cuando te fuiste, te observé por la ventana hasta que mis ojos ya no alcanzaron a verte. Ese día, supe que te amaba

1 comentario:

  1. Que linda entrada! , todo lo que tenga que ver con amor me fascina ! , te sigo , lindo blog ♥ besotes nos leemos.

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